Una de las tareas más complicadas y a la vez más apasionantes de un educador es la de acompañar a los alumnos en el aprendizaje de una buena convivencia.
Cada niño que viene al colegio lo hace con una mochila en la que trae sueños, miedos, emociones,... Todo eso le hace comportarse de una forma particular, tener determinadas relaciones con compañeros y profesores, que pueden ser buenas o no.
Los maestros, además de impartir conocimientos, son responsables de trasmitir un modelo de convivencia en el que los alumnos tomen conciencia de sus virtudes y sus defectos. Es importante que sepan que sus acciones despiertan sentimientos y emociones en sus compañeros y profesores, que sepan ser comprensivos y empáticos, que respeten a todos los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario